Banca de desarrollo requiere una sacudida: AMFE

Durante esta administración, el objetivo de la banca de desarrollo fue para favorecer a los bancos y no a los intermediarios no bancarios y, por ende, se avanzó muy poco para revertir indicadores negativos, especialmente en zonas rurales, por lo que el nuevo gobierno tiene que hacer un esfuerzo para revertir dicha situación, aseguró Enrique Bojórquez Valenzuela, presidente de la Asociación Mexicana de Entidades Financieras Especializadas (AMFE).

En conferencia de prensa, el presidente de la asociación, que representa a 38 entidades que suman activos del orden de los 449,927 millones de pesos, indicó que, aunque el nuevo gobierno busca hacer una banca de desarrollo más eficiente, con la fusión de algunos bancos de este tipo, esto se tiene que hacer con base en un estudio y un plan ya definido para no generar problemas.

“Yo diría que fue un desempeño (de la banca de desarrollo) (...) mediocre, porque los resultados son los que están a la vista, a nivel de atención, de abatir el rezago y una mayor inclusión financiera; no se logró un gran cambio, es una gran tarea pendiente la falta de atención de financiamiento con tasas competitivas y financiamiento oportuno”, expresó Bojórquez Valenzuela.

De acuerdo con cifras de la asociación, de todo el fondeo que reciben sus asociadas para prestar, sólo 5% proviene de la banca de desarrollo, por debajo de otras fuentes de financiamiento como el mercado de deuda que representa 27% y la banca internacional y comercial, que significan 30 y 38%, respectivamente.

Para Bojórquez Valenzuela, estas cifras son muestra de que la banca de desarrollo necesita una sacudida con el nuevo gobierno, con la finalidad de llegar a las zonas más rezagadas del país mediante las entidades financieras especializadas.

“El financiamiento es clave para toda la actividad económica, si no hay financiamiento el rezago se va a mantener (...) hemos escuchado sexenio tras sexenio y año tras año que el financiamiento viene creciendo, que la cartera de los bancos va bien; los bancos tienen muy buenas utilidades, pero sigue sin llegar a zonas rezagadas”, acotó.

Según la Amfe, la banca comercial es la más beneficiada con la actual política de la banca de desarrollo, ya que, por ejemplo, a los bancos se les da financiamiento a una tasa de TIIE +0.5%, mientras que para los intermediarios no bancarios este costo es de TIIE +2.5 por ciento.

“Necesitamos regulación diferenciada y la banca de desarrollo nos mira desde el punto de vista bancario”, explicó.

Fusión con cautela
Respecto a la intención de fusionar algunos bancos de desarrollo para hacer más eficiente su operatividad, Bojórquez Valenzuela indicó que esto se debe trabajar desde ahora, con el objetivo de evitar problemas que se pueden dar con esta acción.

“El hecho de que se eficiente las instituciones siempre nos va a parecer muy bueno, pero una fusión trae sus complejidades siempre, y todos los cambios traen aparejada una etapa de transición difícil, donde la operación y el desconcierto muchas veces es lo que priva, entonces es una labor titánica, difícil (...) lo único que esperamos es que esto ya se esté trabajando y que tenga un plan bien definido”, destacó.

El presidente de la AMFE advirtió que,“si el papel de la banca de desarrollo se va a mantener con la misma visión y la misma estrategia con la que ha venido trabajando, pensamos que el resultado será el mismo: se va a seguir concentrando el financiamiento en medianas y grandes empresas o en las ciudades y no va a fluir como debería”, comentó Bojórquez y descartó que el país esté en bancarrota como lo afirmó el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

| El Economista | Actores del Mercado | Autor: Fernando Gutiérrez |
Nota Publicada: 2018-09-18

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