El triste panorama de la vivienda en México

Leo con asombro y preocupación el Diagnóstico del derecho a la vivienda digna y decorosa elaborado por el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, en donde se deja en claro que dos de los problemas más importantes y de urgencia de atención en la materia son la carencia de vivienda y el grave problema de la falta de certeza jurídica en la propiedad de inmuebles.

Tan delicado es este asunto que más o menos el 3 por ciento de la población en México no cuenta con una vivienda, pues el análisis de la accesibilidad económica permitió estimar un rezago de vivienda en 14 millones de estas, tomando en cuenta que en promedio en el país por casa habitan unas 3.7 personas según el Inegi.

En México, comprar una vivienda nueva no es accesible para 73.6 millones de ciudadanos, pues se encuentran excluidos del mercado formal de vivienda, y son los que tienen ingresos menores a cinco salarios mínimos diarios, es decir 441.8 pesos, ya que, además, los créditos hipotecarios públicos y privados se otorgan a quienes reciben más de nueve mil pesos mensuales.

De acuerdo con el Coneval, la pobreza está ligada a la falta de acceso a una vivienda digna en México, lo cual se manifiesta a través de la carencia por calidad de los materiales y hacinamiento.

Uno de los mayores focos rojos de atención en materia de rezago de vivienda se localiza en el entorno rural del país: casi ocho de cada 10 viviendas que se ubican en el entorno rural del país padecen de rezago de vivienda.

Pero no sólo se trata de comprar una vivienda, también se requiere su mantenimiento y en algunos casos mejoras, en ese sentido también preocupa saber que en el 45 por ciento de las viviendas mexicanas, sus ocupantes o requieren de una vivienda completa o de mejoras sustanciales a la que habitan.

Por si esto no fuera suficiente, sólo el 14.7 por ciento de las viviendas están bien ubicadas, es decir, cuentan con infraestructura básica y están próximas a fuentes de empleo, lo cual incrementa la calidad de vida de quienes están en esta condición.

Dos datos más, dada la baja cobertura del mercado formal de vivienda de créditos y subsidios, otra forma de acceder a una vivienda es la autoproducción, la cual representa 64.2 por ciento de la producción de vivienda en el país, lo más triste es que el 50 por ciento de los mexicanos reportaron sentirse satisfechos con su vivienda, la otra mitad no.

Todo tipo de carencia, en especial la de vivienda, alimentación o vestido, que son satisfactores primarios genera un malestar social que deriva en conductas que afectan a nuestro país. Si no se garantiza a todos los mexicanos El accesos a estos tres bienes fundamentales estamos muy lejos de dejar de ser el país que todos deseamos

| Milenio | Actores del Mercado | Autor: Miguel Ángel Puértolas |
Nota Publicada: 2018-10-24

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