Quiebra Geo; pega a Banorte

La posibilidad de salvar la empresa fundada en 1973 la había asumido una sociedad entre Banorte, Capital Inmobiliario y Pronacap, participando en estos últimos Juan Carlos Braniff Hierro y Fernando Chico Pardo.

El banco encabezado por Carlos Hank González le había inyectado 3 mil millones de pesos, colocando a su vez 500 millones más las otras instancias.

Se diría que Banorte pretendía ubicar de lo perdido lo que aparezca, en un marco en que fue la intermediaria más golpeada de cara a la debacle de las promotoras de vivienda al colocarse en escena nuevas reglas para la construcción de unidades media y social.

Como usted sabe, al prohibirse la construcción de núcleos fuera de los centros urbanos, es decir, sin transporte ni servicios, se quedaron colgadas las firmas con una enorme cantidad de reservas territoriales adquiridas con créditos bancarios.

Banorte había arriesgado 14 mil millones.

En el caso de Geo, los principales acreedores, además de éste, eran CitiBanamex
y Santander.

Emplazada la firma a un concurso mercantil, la salida obligó a recomponer radicalmente el capital, quedando los tres bancos con mayoría accionaria.

El presidente de la firma, Luis Orvañanos Lascurain, quien mantenía un porcentaje de 13.8%, se quedó sólo con 1.5%.

Integrada la empresa al rescate, se nombró como director general al propio Juan Carlos Braniff, cuya carrera la había iniciado como directivo de Fomento Económico Mexicano (FEMSA), quien duraría sólo unos meses en el cargo, sustituyéndole Juan Carlos Díaz Arelle.

La operación, sin embargo, se resguardaba desde la Dirección General de Crédito y Riesgos de Banorte, encabezada por Guillermo Chávez Eckstein, quien por problemas de salud dejaba la administración en manos de Graciela Serralvo.

Al encendido de los focos rojos, fue sustituido éste por Carlos de la Isla, un ejecutivo de la mayor confianza del presidente de la intermediaria y del director general, Marcos Ramírez.

El problema es que en el ramillete de problemas que arrastraba Casas Geo estaban decenas de demandas de usuarios de vivienda de interés social por defectos congénitos en la construcción.

De hecho, la firma enfrentó el riesgo de una demanda colectiva promovida por la Procuraduría Federal del Consumidor.

En 2007, Casas Geo había sido ubicada como la novena compañía de su ramo más rentable de América Latina en una muestra
de 40.

| El Universal | Actores del Mercado | Autor: Alberto Barranco |
Nota Publicada: 2018-10-17

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